1. m. y f. Empleado o vigilante de un faro.
Siempre soñé vivir en un faro, cuidar de un faro, un faro en lo alto del acantilado, un faro construido de piedra, sobre una casa, elevándose sobre el tejado, con pequeñas ventanas asomándose desde la escalera circular, camino de la luz, un faro al que sacar brillo cada mañana, con el primer rayo de sol, un faro que encender cada tarde, con el último rayo de sol, un faro luchando con su luz contra los relámpagos las noches de tormenta, sacándole la lengua a la luna, disfrutando de su soledad las noches frías y oscuras.
Un farero, sin más.
Un farero, sin más.
5 comentarios:
A mí me encantaría ser farera también y no perder nunca de vista el mar (lo echo tanto de menos...)
;) Muá
Tiene que ser curioso vivir en un faro, tranquilidad relativa, el mar a tocar...
Pienso en Lucía y el sexo. Y he pensado tanto que hasta dudé de si efectivamente alguna vez en esa peli se mencionaba un farero (es como cuando uno repite muchas veces una misma palabra, ésta pierde su significado).
Pero como sea, si hay faro hay mar, y si hay mar, todo basta (o al menos a mí me satisface).
Un beso
Sí, sí hay farero, claro, un farero que inventa un cuento lleno de ventajas, seguro que lo recuerdas...
>¡<
El mar....es dueño de la luz del faro que le guia en la soledad.
Bikiño.
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